
El pasado 19 de enero fue un dia muy especial.
Tuve una fiesta sorpresa de aniversario.
Yo tenia mi maleta preparada para ir a Sevilla. Ya olía sus flores, su pescadito frito en la calle Betis, sus vinitos en "La carbonería"...
Pero no, era una mentira fomentada durante más de cuatro meses entre mi familia y mis amigos.
Sevilla estava en Sant Feliu de Llobregat.
Al entrar al local donde me llevaron con no sé que excusa antes de ir al aeropuerto todo estava oscuro, se hizo la luz y ¡ahí estavan! mi familia y más de 50 de mis amigos. Súbitamente empezó a sonar "Sevilla tiene un color especial" y puve ver que las paredes estavan repletas de fotos de Sevilla: el Cristo del Gran Poder, la Macarena, los patios de flores, Camarón...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario